De vez en cuando llega esa película que te deja reflexionando. Me gusta pensar que sucede cuando la necesitas, pero es lo que haces a partir de eso lo que en realidad tiene consecuencia.
Estar en una ciudad, un continente extraño te ayuda a pensar con claridad. Caminando por las calles desiertas si no existe nadie más en ellas. El bullicio de la gente se convierte en estática, consecuencia de las grandes explosiones.
Últimamente me he estado haciendo la misma pregunta una y otra vez: ¿Qué quiero?
Quizá no haya encontrado todavía la respuesta; quizá, y espero, tarde mucho en encontrarla. No sé qué es lo que quiero, pero sé qué es lo que no quiero: vivir una vida y, al final, descubrir que no he vivido.
Tengo miedo. Ese miedo que te hace seguir pedaleando para no caer de la bicicleta. Ese miedo que te hace impulsa cuando crees que tomaste el camino equivocado y, a pesar de eso, sigues. Ese miedo que te levanta por la madrugada y te deja aturdido.
Estar en una ciudad, un continente extraño te ayuda a pensar con claridad. Caminando por las calles desiertas si no existe nadie más en ellas. El bullicio de la gente se convierte en estática, consecuencia de las grandes explosiones.
Últimamente me he estado haciendo la misma pregunta una y otra vez: ¿Qué quiero?
Quizá no haya encontrado todavía la respuesta; quizá, y espero, tarde mucho en encontrarla. No sé qué es lo que quiero, pero sé qué es lo que no quiero: vivir una vida y, al final, descubrir que no he vivido.
Tengo miedo. Ese miedo que te hace seguir pedaleando para no caer de la bicicleta. Ese miedo que te hace impulsa cuando crees que tomaste el camino equivocado y, a pesar de eso, sigues. Ese miedo que te levanta por la madrugada y te deja aturdido.